Disfrutá el verano saludablemente

En esta época del año en que estamos más en contacto con el aire libre, salimos de vacaciones  y vamos a los clubes y piletas te compartimos algunos consejos para que puedas cuidar de vos y tu familia.

Las altas temperaturas y la mayor exposición a las radiaciones solares son responsables de deshidratación, quemaduras y golpes de calor. Para evitar estos efectos tené en cuenta…

Cuidá tu piel

La exposición al sol sin los cuidados adecuados puede producir lesiones severas en la piel ocasionando a largo plazo enfermedades más complejas. Los tres pilares del cuidado de la piel en verano son: fotoprotección, hidratación y nutrición adecuada.

  • Evitá la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas.
  • Usá protector solar con filtro solar mayor a 30. Reaplicá cada 2 horas.
  • No olvides proteger zonas calvas o escondidas tal como los empeines, las orejas y el cuello.
  • Protegé los ojos con anteojos de sol adecuados.
  • Hidratá tu piel con cremas adecuadas posterior a la exposición del sol.
  • Ingerí líquidos con regularidad.

Golpe de calor

El golpe de calor se ocasiona por el exceso de calor en el cuerpo como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas o del esfuerzo físico en horarios inadecuados o espacios poco ventilados. Generalmente se presenta cuando la temperatura corporal alcanza los 40° C. Los síntomas más comunes son nauseas, dolor de cabeza, mareos, sudoración excesiva, respiración acelerada y fiebre y suele ser muy nociva sobretodo para niños y ancianos.

  • Usá ropas claras y holgadas y calzados cómodos.
  • Ingerí alimentos frescos (frutas, verduras).
  • Realizá actividad física en horas adecuadas o en ambientes climatizados.
  • Bebé abundante agua.
  • No te expongas al sol en horarios inadecuada.

Alimentación Saludable

Comer en verano implica adaptar la dieta a un menor consumo de energía e incluir en ella alimentos con importantes cantidades de vitaminas, minerales, antioxidantes y agua que ayuden a reducir la temperatura corporal.

  • Incluí frutas y verduras en mayor cantidad. Estos alimentos son ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes fundamentales para el cuidado de la piel y el buen funcionamiento del organismo.
  • Incorporá al menos 3 litros de agua diarios. Recordá que al menos un litro se ingiere a través de los alimentos que consumimos.