Cuando salimos de vacaciones nos exponemos a múltiples riesgos que cambian nuestro medio ambiente y nuestra rutina habitual.  Existen patologías que pueden adquirirse en viajes y manifestarse durante el mismo o a su regreso.

Para ello existe la Medicina del Viajero,  una especialidad médica que se dedica a la prevención de enfermedades y situaciones potencialmente peligrosas a las que se exponen las personas cuando realizan un viaje.

En función del destino elegido y de los antecedentes de salud individuales, desde su lugar te recomendamos tener en cuenta los siguientes aspectos para que puedas asegurarte un itinerario saludable:

  • Previo a realizar un viaje, consultá con tu médico si tenés tu calendario de vacunación completo y pedí que te indique las vacunas específicas acorde al destino que vas a viajar teniendo en cuenta:
  • La Vacuna del Sarampión debe ser aplicada 10 días antes.
  • Varios países exigen certificado de Fiebre Amarilla para ingresar.
  • En el caso de la Fiebre Tifoidea la vacuna no es 100% eficaz y se debe complementar con el cuidado en cuanto a lo que se come o bebe.
  • No existe vacunas para enfermedades como el Dengue, el Zika y el Chinkungunya. La manera más efectiva de evitarlas es el conocimiento de sus medidas preventivas.
  • Informate sobre el lugar del viaje: la geografía, el clima, los servicios médicos disponibles, la existencia de agua potable, las enfermedades endémicas o brotes epidemiológicos existentes, etc.
  • No olvides llevar tu libreta sanitaria a donde sea que vayas.
  • Hablá con tu proveedor de atención médica y si no tenés cobertura, contemplá la posibilidad de sacar un seguro de viaje si vas al exterior.
  • Si estás tomando medicación, llevala en el bolso de mano, nunca en el equipaje.
  • Prepará un botiquín de viaje.
  • Tené siempre con vos un kit de aseo que incluya alcohol en gel.
  • No olvides el repelente de insectos.
  • Consumí siempre agua mineral.
  • Si tomás algún medicamento, no te olvides de llevar un certificado firmado por el profesional de la salud, que informe que necesitás esa medicación.
  • Si usás anteojos, lentes de contacto o audífonos, llevá un par de más y una receta del especialista.
  • Tené a mano los números de urgencias y la línea internacional de atención al viajero.
  • Es recomendable hacer una consulta odontológica, a fin de evitar alguna molestia durante el viaje.
  • Incluí entre la documentación, una tarjeta identificatoria sobre las enfermedades que padecés y el listado de medicamentos que te producen alergias.
  • Llevá la ropa adecuada al clima del lugar de destino.

Un botiquín básico de viaje debe incluir:

  • Repelente para insectos (con DEET).
  • Alcohol en gel.
  • Antiséptico.
  • Protector solar.
  • Bandas adhesivas.
  • Gasas esterilizadas.
  • Guantes de látex.
  • Termómetro.
  • Tabletas potabilizadoras de agua (según destino).
  • Medicamentos: analgésicos, antifebriles, antidiarreicos.
  • Medicación con receta médica según patología preexistente (diabéticos, hipertensos, asmáticos, etc.)

RECORDÁ: Anticipá, prevení y prepárate.

Tres simples acciones pueden garantizarte un ambiente seguro y un  verano inolvidable para vos y los tuyos.