Se acerca la primavera, estación donde el aumento de temperaturas, el incremento de las horas de luz y la floración de una gran cantidad de plantas pueden influir positivamente en el ánimo de las personas, debido a la secreción de diversas hormonas como las feromonas, oxitocina, dopamina y otras, sin embargo, también es posible otro tipo de consecuencias menos positivas para la salud y el bienestar integral. Algunos de estos síntomas en conjunto se los denomina astenia primaveral. Aunque es leve y puede remitirse a unos días, la misma se refiere a una sensación de fatiga o debilidad general que puede llegar a hacer difícil las tareas diarias.

Es importante destacar que no se refiere a un diagnostico medico y que tampoco existe evidencia científica que demuestre su relación estricta con la estación de la primavera, sino que se la suele considerar como una respuesta de adaptación al cambio de luz, temperatura y horarios que suceden en esta época del año.

Algunas de las manifestaciones asociadas a la astenia primaveral son fatiga intelectual, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria, dolor de cabeza, problemas para dormir, irritabilidad y un estado de ánimo más apático o bajo de lo habitual sin motivo aparente.

Al no ser considerada una enfermedad, no cuenta con un tratamiento especifico, pero existen ciertos consejos en cuanto a hábitos y rutinas de estilo de vida que puede ayudarnos a prevenir o minimizar dichos síntomas.

  1. Alimentación: cuidarla y ordenarla

Mantener una alimentación equilibrada, variada y establecer un ritmo y horario regular de comidas ayuda a combatir los síntomas. El consumo de frutas y verduras proporcionan las vitaminas y minerales necesarios para reforzar el sistema inmune y reducir la falta de energía. Por otro lado, se recomienda consumir proteínas al menos una vez al día y controlar o reducir el consumo de grasas e hidratos de carbono.

  1. Cenas livianas

Evita las comidas abundantes por la noche para ayudar a la digestión y que la misma no afecte el sueño. Intenta cenar al menos dos horas antes de irte a dormir.

  1. Hidratación

Es crucial para que tu organismo funcione correctamente, se recomienda beber entre dos y dos litros y medios de líquidos, fundamentalmente agua, y evitar el consumo de alcohol y sustancias como cafeína o teína que son estimulantes. En su lugar, puedes beber infusiones digestivas o relajantes.

  1. Sueño

Intenta mantener un horario de sueño regular, y dormir ocho horas diarias para descansar y mantener las defensas altas.

  1. Ejercicio

Realiza ejercicio físico moderado: en épocas de Coronavirus puede ser más complicado de lo normal, pero no olvides mover tu cuerpo. Caminar, andar en bicicleta fija, practicar yoga en casa o Pilates. Manteniéndote activo, tu cuerpo liberará endorfinas mejorando no sólo tu estado de ánimo sino también la resistencia al estrés.

 

 

Fuente: SEMG – Infobae